Preparación del ano – la clave del sexo anal

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Extracto del libro “Como hacer Sexo Anal Sin Dolor

Debe entender que es cierto aquello que el ano no fue diseñado para tener sexo; únicamente.

Si ha llegado a estas líneas pensamos que no entiendes esos prejuicios religiosos de la sodomia como un pecado o ve en el sexo anal una experiencia pecaminosa. El sexo anal le ofrece un gran placer a las dos partes, sea del sexo que sean. Para los hombres la sensación es incluso aún más intensa, ya que se ve estimulada la próstata, que lleva al hombre homosexual a un gran orgasmo. Para la mujer, como lo hemos comentado representa un experiencia muy pero muy placentera, especialmente si el tamaño de su pene no es de un tamaño exagerado. En ese caso no olvide por favor leer el último capítulo, ya que puede llegar a ser gran problema. Para llegar al sexo anal, el ano debe ser preparado, con mucha sensibilidad y sutileza, y así después lograr ese éxtasis. Si se ha tomado el tiempo suficiente se sorprenderá como ella incluso le pedirá que la penetre fuertemente, ya ella no sentirá dolor alguno solo una sensación de llenura muy especial. Pero si no lo hace puede dar por terminada esa relación.

Es una falta de sensibilidad el empujar a una mujer a tener sexo anal sin preparar su ano adecuadamente; el dolor es insoportable. Usted alguna vez en el baño habrá experimentado lo doloroso que puede ser pasando por ese lugar tan sensible; por ejemplo a la hora de defecar. Ya que ella ha aceptado intentarlo, le ha tomado el gusto sea por sus propuestas, o por experiencia pasadas (por favor, no haga preguntas al respecto) debe ahora leer paso a paso nuestros consejos y tomarse el tiempo suficiente para ello…

La paciencia – la mejor amiga del sexo anal y de un amante perfecto

Como repetimos constantemente en nuestros artículos en Doctorplacer.com, así como en otros libros, nuestro twitter o grupo en Google+, la paciencia es la clave para ser un amante ideal. El ano es una zona donde los músculos tienen una gran capacidad de expansión pero difícil de relajar voluntariamente. Es necesario estimular esa zona, y poco a poco lograr que el músculo vaya adaptándose a la estimulación. El orificio anal está rodeado por dos anillos musculares llamados esfínteres (aquel que nos permite controla la defecación y la orina).

El círculo externo es controlado por el sistema nervioso por el sistema nervioso central, como los músculos de la mano por ejemplo. Se puede tensar y relajar este esfínter cuando se desee. El esfínter interno es muy diferente. Este músculo es controlado por el sistema nervioso autónomo, el cual gobierna funciones como los latidos del corazón y la respuesta al estrés. El esfínter interno refleja y responde al temor y ansiedad durante las prácticas anales. Estos causarán que el ano se tense automáticamente aún si la pareja pasiva está tratando de relajarse.

Por ello el proceso de adaptación a la penetración, esa estimulación continua pero sutil permitirá que ese músculo se adapte poco a poco a una penetración. Por supuesto es posible aprender a relajar ese músculo, pero para ello se requiere tiempo de entrenamiento, para poder relajarlo a voluntad. Un tema para otro libro 😉 Y por supuesto, el practicar sexo anal no daña de ninguna manera los esfínteres.

Extracto del libro “Como hacer Sexo Anal Sin Dolor